Tiempo
histórico
Marc Bloch afirma que la Historia
es la ciencia que estudia a los hombres en el tiempo. El historiador respira
naturalmente la duración. El tiempo de la historia es el plasma en que se bañan
los fenómenos y el lugar de su inteligibilidad. Este tiempo es un continuo y un
cambio perpetuo. De la antítesis de estos atributos provienen los grandes
problemas de la investigación histórica.
El tiempo es inseparable de la Historia, pero el tiempo
histórico no es el mismo que el físico. El tiempo histórico no es unidimensional.
El tiempo de los historiadores es el que viven los individuos, el de su
organización social y económica. La permanencia de determinadas
estructuras es lo que determina los grandes períodos históricos y su evolución.
Permanencia y movimiento en el tiempo es lo que interesa a los historiadores.
En
los años setenta se vivió la pérdida de seguridad, el agotamiento de los
paradigmas que durante varias décadas habían ejercido un influjo decisivo como
el funcionalismo, el estructuralismo, el marxismo fueron cuestionados.
Ellos habían apuntado al poder explicativo de las teorías.
La respuesta a la crisis desde la propia historiografía ha permitido, la
aparición de propuestas nuevas: la micro-historia, la historia sociocultural o
la de las representaciones. Estos nuevos enfoques comenzaron, por primera vez,
a prestar atención a otros sujetos históricos.
Preguntas
de un obrero ante un libro
B. Brecht
Tebas, la
de las Siete Puertas, ¿quién la construyó?
En los
libros figuran los nombres de los reyes.
¿Arrastraron
los reyes los grandes bloques de piedra?
Y
Babilonia, destruida tantas veces,
¿quién la
volvió a construir otras tantas?¿En qué casas
de la
dorada Lima vivían los obreros que la construyeron?
La noche
en que fue terminada la Muralla china,
¿adónde
fueron los albañiles? Roma la Grande
está
llena de arcos de triunfo. ¿Quién los erigió?
¿Sobre
quiénes triunfaron los Césares? Bizancio, tan cantada,
¿tenía
sólo palacios para sus habitantes? Hasta en la fabulosa Atlántida,
la noche
en que el mar se la tragaba, los habitantes clamaban
pidiendo
ayuda a sus esclavos.
El joven
Alejandro conquistó la India.
¿El sólo?
César
venció a los galos.
¿No
llevaba consigo ni siquiera un cocinero?
Felipe II
lloró al hundirse
su flota.
¿No lloró nadie más?
Federico
II ganó la Guerra de los Siete Años.
¿Quién la
ganó, además?
Una
victoria en cada página.
¿Quién
cocinaba los banquetes de la victoria?
Un gran
hombre cada diez años.
¿Quién paga sus gastos?
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